La crisis de Venezuela amenaza las democracias en su entorno

  • La democracia debe ser restaurada en Venezuela porque socavar una democracia en cualquier lugar es una amenaza para la democracia en todas partes, dicen los expertos.
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Fotoleyenda: Sus amigos lloran la muerte de Yhoifer Jesús Hernández Vázquez el 4 de mayo de 2019. El muchacho de 14 años recibió disparos durante las protestas contra el régimen de Maduro. (© Rodrigo Abd/AP Images)

Jueves 15 de octubre de 2020

“Este es un país en el que Maduro no sólo se ha apoderado de la mayoría de los grandes partidos de la oposición y ha tratado de reemplazar su liderazgo con sus títeres”, dijo Michael G. Kozak (en inglés), del Departamento de Estado, el 1 de septiembre. “Se ha apoderado ilegalmente del Consejo Nacional Electoral para manejar completamente las elecciones. Todavía no hay libertad de prensa. No hay libertad de expresión. No hay libertad de reunión”.

Los países vecinos seguirán pagando el precio de la instigación del régimen ilegítimo de Maduro al tráfico ilegal de oro y drogas, según dijo Kozak el 15 de septiembre. Estas operaciones criminales destruyen las comunidades locales venezolanas y las naciones fronterizas, lo que lleva a un aumento de la delincuencia.

Maduro también proporciona un refugio seguro para que organizaciones terroristas como el Ejército de Liberación Nacional (ELN) y las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) se extiendan por toda Venezuela. Su actividad terrorista se extiende en países como Colombia, sembrando más inquietud y caos.

El éxodo masivo de venezolanos que huyen de las difíciles condiciones continuará y aumentará. Esto socava las economías de otros países de la región y pone a prueba los recursos de los países que acogen a estos refugiados.

La contención de enfermedades tales como COVID-19 se hace incluso más difícil.

Hasta que el régimen ilegítimo de Maduro deje de tener el dominio del poder, la democracia continuará erosionando en Venezuela y amenazando a los países cercanos.

La Organización de los Estados Americanos (OEA) convocó una sesión especial del consejo permanente el 29 de septiembre para discutir la desintegración de la democracia en Venezuela y los resultados de la misión Independiente de investigación de la ONU del 16 de septiembre que encontró motivos razonables para creer que las fuerzas controladas por el régimen cometieron violaciones generalizadas de los derechos humanos.

Muchos representantes de los Estados miembros de la Unión Europea y expertos de la misión de investigación de la ONU a Venezuela acordaron que, tal como están las cosas, las condiciones actuales no garantizarían unas elecciones parlamentarias libres y justas en diciembre.

Mientras se silencien las voces disidentes y el pueblo venezolano sufra, coincidieron, no habrá ninguna situación en la que se puedan celebrar elecciones parlamentarias o presidenciales libres y justas.

Las elecciones libres y justas son necesarias, dijeron los participantes en la reunión, para restaurar la humanidad y la paz en Venezuela y la región circundante.

“Al final, el sufrimiento no tiene colores políticos, no hay dictadores buenos o dictadores malos”, dijo el líder venezolano de la oposición Julio Borges en la sesión de la OEA. “Hay dictadores y por eso las torturas y las persecuciones son las mismas”.