El fenómeno de la desinformación digital en el contexto venezolano

  • Presentación, conclusiones y recomendaciones del estudio de Opinión Pública «El fenómeno de la desinformación digital en el contexto venezolano», de los investigadores Carmen Beatriz Fernández, Javier Serrano Puche y Jordi Rodríguez-Virgili. Publicado por Transparencia Venezuela y la Universidad de Navarra, financiado por la Unión Europea
Carmen Beatriz Fernández, Javier Serrano Puche y Jordi Rodríguez-Virgili / TRANSPARENCIA VENEZUELA

Domingo 1 de noviembre de 2020

Presentación

El de la desinformación es un tema complejo y con múltiples aristas de abordaje.

Constituye un tema de innegable actualidad y de ámbito global, cuyas manifestaciones llegan a muchas sociedades del mundo.

Este informe constituye un intento de comprensión del fenómeno de la desinformación digital en Venezuela a partir de una
investigación de opinión pública, realizada en el país a finales de enero 2020.

En la medición del fenómeno venezolano el cuestionario incluyó preguntas relacionadas con el interés en política, consumo de noticias, confianza en los medios de comunicación y preocupación sobre desinformación, entre otras cuestiones.

Varias de las preguntas fueron tomadas del Digital News Report, un proyecto de investigación global de la Universidad de Oxford del que la Universidad de Navarra es socia.

Como complemento al trabajo de campo y su análisis, el informe incluye una recopilación de los más destacados elementos teóricos que sustentan recientes aproximaciones al fenómeno de la desinformación, así como una recopilación de casos, a manera de
ejemplos, que muestran distintos tipos de información problemática.

Finalmente, y a fines de continuar el estudio y análisis de esta temática, en pleno desarrollo, el informe sugiere algunos nombres de investigadores, recomendadas para seguir sus avances y
sus cuentas en Twitter.

Los autores del informe llevan una línea de investigación sobre el tema de la desinformación, consumo de medios e información incidental, con especial énfasis en Iberoamérica, desde el Center of Internet Studies and Digital Research, de la Universidad
de Navarra.

Sin embargo, este informe se hace a título particular y sus deliberaciones no involucran a la Universidad de Navarra, así como tampoco a Transparencia Venezuela, ni a la Unión Europea, que aportó fondos para el desarrollo de la investigación.

Conclusiones y recomendaciones

A lo largo de este informe hemos examinado cómo es el consumo de medios y la incidencia de la desinformación en el contexto venezolano, se partió de algunas referencias teóricas que abordan el fenómeno, para luego adentrarnos en un estudio de opinión pública que permitiera medir percepciones sobre la desinfor-
mación dentro del país.

Una primera conclusión de interés derivada del estudio es observar la existencia de diferencias importantes en el modo de informarse entre oficialistas y opositores.

La polarización política alcanza también a las fuentes de información y en el país existen claras diferencias en el consumo de medios entre partidarios del gobierno y quienes se ven a sí mismos como opositores: los primeros optan por la televisión y los segundos prefieren las redes sociales.

Los canales de TV, cuyo manejo editorial está dominado por el gobierno, son utilizados como medio de información política por los oficialistas, mientras que, por el contrario, los opositores se informan predominantemente por medios digitales.

Para los que se autocalifican como no-alineados, la TV es su principal fuente de información, pero de forma menos prioritaria que para los oficialistas, y optan más por las redes sociales que ellos (22,3% de los no alineados y 14,7% los oficialistas).

Estos resultados confirman la teoría de la exposición selectiva, una antigual teoría establecida por Lazarsfeld, Berelson y Gaudet en 1948 que ha vuelto a cobrar vigencia como explicación de estos tiempos.

La Teoría de la Exposición Selectiva afirma que el consumo de los medios está influido por las predisposiciones de la audiencia, que busca confirmar o reforzar sus opiniones en los contenidos de las in-
formaciones.

Como se mencionó en las referencias teóricas del primer parágrafe de este mismo informe, los ciudadanos buscan en la información la mayor consonancia posible con sus ideas previas sobre la realidad política (Lyengar &Hahn, 2009; Stroud, 2010; Walter et al., 2019).

El retorno a la teoría de la exposición selectiva se fundamenta en dos premisas: la multiplicación de canales para obtener información y la aparición de un modelo de periodismo alejado de la objetividad, que permite la exposición partidista (Stroud, 2011) y ambas premisas se cumplen en el caso venezolano.

Sin embargo, un elemento muy llamativo en el medio de una sociedad que se percibe como altamente polarizada, es que no se aprecian diferencias entre los grupos ideológicos respecto a los tipos de desinformación digital que más les preocupan.

A los venezolanos, tanto oficialistas como opositores y no alineados, les preocupa la desinformación provocada por el periodismo mediocre, esto es, errores de datos, noticias simplificadas, titulares engañosos o que sirven de mero señuelo.

Y de igual manera, las noticias modificadas o amañadas para favorecer a intereses partidistas. En este último caso, sí se observa una ligera diferencia entre los opositores (56,6%) y los oficialistas (52,9%).

También les preocupa, pero en menor porcentaje, las noticias que están totalmente inventadas por motivos comerciales o políticos y las fake news por parte de políticos u otras personas con ánimo de desacreditar.

Se constata así, como se ha visto en el marco teórico, la íntima relación entre la crisis del periodismo y la desinformación, y cómo está afectando el periodismo partisano en la confianza en los medios.

Hay algunas diferencias, empero: para los oficialistas es más grave el uso de las fake news por parte de periodistas y medios de comunicación así como de agente extranjeros; mientras que para los opositores reviste mayor gravedad la desinformación emitida por los actores políticos.

El informe ahonda en siete ejemplos que constituyen pistas claves para entender cómo opera en la práctica el fenómeno de la desinformación en Venezuela; sin embargo, resta mucho
por entender, y resulta obligatorio seguir profundizando en el estudio de la desinformación, así como comparar cómo opera en otros países latinoamericanos, a fin de identificar patrones.

El análisis cruzado y comparativo entre países es fundamental para
avanzar en el conocimiento de este fenómeno global, que constituye una de las más serias amenazas a la democracia.

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