Presos levantaron el motín de la cárcel de Tocuyito pero sigue el problema de la alimentación

  • La GNB trasladó a 57 reclusos hacia otros centros penitenciarios, con lo cual neutralizaron la protesta, pero la población penal sigue reclamando que cese la reventa de alimentos que los está matando de hambre
Redacción Central

Fotoleyenda: Los internos sentados esperando quiénes serían reubicados en cárceles de Táchira, Barinas y Mérida. Foto: Carabobo es Noticia.

Sábado 2 de enero de 2021

Los presos de la cárcel de Tocuyito amotinados desde la tarde de este viernes 1 de enero de 2021 detuvieron su protesta pasadas las cuatro de la tarde de este sábado 2, ante la medida de los jerarcas penitenciarios y la GNB de trasladar a 57 de ellos a centros con regímenes de mayor seguridad en Barinas (29), Táchira (21) y Mérida.

Según fuentes habrá más traslados en los próximos días y se nombraron comisiones para buscar solución a las deficiencias en la alimentación,que van desde las raciones y horarios de las comidas hasta el control que ejercen custodios y pranes de las provisiones de proteínas para vendérselas a los presos sin poder ni conexiones.

Fuentes del Observatorio Venezolano de Prisiones (OVP) aseguran que el motín de año nuevo comenzó porque las mafias carcelarias se apoderaron de mil 500 pollos destinados por el sector público a la población penal del llamado «Centro de Formación Integral del Hombre Nuevo Simón Bolívar», que es el área de régimen flexible, donde ejercen mayor influencia pranes y custodios corruptos, que pretendían cobrar cinco dólares por cada pollo.

Más de 160 integrantes de la población penal decidieron alzarse y subieron a un azotea a quemar colchones, basura y telas, mientras familiares de los presos carabobeños llegaron para ejercer presión desde la entrada del penal.

“Nosotros siempre le reclamamos a las autoridades del penal por la comida, porque cada vez estamos más flacos. Cada día mueren más compañeros de hambre y enfermedades”, cita una reseña del hecho del OVP.

El problema de la alimentación es un problema latente que sólo recibió promesas de mejorías y estudios de comisiones, pero la debilidad de la mayoría de los reos para protestar y la aceptación de los traslados logró, de momento, calmar el conflicto y evitar males mayores.