«Bucaneros» ganaron el Super Bowl

  • «El eterno» Tom Brady ganó su séptimo anillo de campeón y su quinto premio «MVP» en 10 participaciones en Super Bowl. Nadie ha podido hacer algo siquiera parecido
Dennis Waszak Jr. / THE ASSOCIATED PRESS

Fotoleyenda: El quarterback Tom Brady de los Buccaneers de Tampa Bay besa a su esposa Gisele Bundchen tras vencer a los Chiefs de Kansas City en el Super Bowl, el domingo 7 de febrero de 2021, en Tampa, Florida. AP Foto / David J. Phillip.

Lunes 8 de febrero de 2021

TAMPA, Florida, EE.UU. (AP) — Tom Brady le dio a los Buccaneers de Tampa Bay su segundo trofeo Lombardi, el primero desde 2003, con una victoria 31-9 sobre Patrick Mahomes y los Chiefs de Kansas City la noche del domingo.

Tras el último snap, puso rodilla en tierra y en seguida se levantó para abrazar a sus compañeros, con la enorme sonrisa de siempre.

Se acababan de proclamar campeones y Brady había redondeado otra actuación brillante, a la par de sus mejores actuaciones en la cita cumbre del fútbol americano — haciéndolo todo con la incuestionable grandeza que hace que todo el mundo se embelese al verlo entrar a los emparrillados.

No importa el uniforme o la ciudad en la que se encuentre.

Brady estuvo magistral. Fue extraordinario. Y acabó como el Jugador Más Valioso del Super Bowl LV.

Otra vez. Siete veces campeón. MVP por quinta ocasión. Y con 43 años de edad.

“Cada año es increíble y este equipo será campeón por siempre. Nadie podrá quitárnoslo. Gracias a todos ustedes. Estar aquí y experimentarlo con este grupo de jugadores”, dijo Brady.

Llevó la batuta del partido de principio a fin, completando 21 de 29 pases para 201 yardas con tres touchdowns — todos lanzados a un par de ex socios suyos en Nueva Inglaterra — dos a Rob Gronkowski y el otro a Antonio Brown.

También sacó a relucir ese espíritu combativo que ha guiado su carrera, encarándose con el safety de los Chiefs Tyrann Mathieu en el medio del campo tras la anotación de Brown.

Después de no lanzar pases de touchdown en el primer cuarto de sus anteriores nueve Super Bowls, Brady eliminó esa omisión de su hoja de servicios con un envío de 8 yardas a Gronkowski — quien salió del retiro para un momento como este — cuando quedaban 37 segundos.

Al hacer 16 pases completos de 20 envíos en el primer tiempo, añadió otro récord a una lista kilométrica en su carrera: primer jugador en la historia del Super Bowl que completa el 80% de sus pases con tres touchdowns en una mitad.

Todo esto por obra y gracia de un jugador eterno, con tantos anillos de campeón — ahora siete.

Pero este fue muy distinto a los demás que ganó con Bill Belichick y los Patriots, con quienes esculpió un legado inigualable.

En 2002, Brady irrumpió en la escena con su primer MVP cuando los Patriots derrotaron a los entonces Rams de San Luis.

Sumó su segundo dos años después con una victoria 32-29 ante Carolina.

En 2015, Brady lanzó cuatro pases de anotación en el triunfo 28-24 sobre Seattle, sellado con la intercepción de Malcom Butler en la raya de gol.

Hace cuatro años, Brady pasó para 466 yardas y los Patriots voltearon un 28-3 adverso al descanso para vencer 34-28 a Atlanta.

Algo a tomar en cuenta. Justamente hace un año, Brady no tenía idea alguna de su próximo destino. Su contrato con los Patriots estaba por expirar y decidió no firmar con el único equipo que había tenido.

Y varios dudaban — Brady como excepción, desde luego — que podría ser esa la pieza final del rompecabezas para un equipo.

Bruce Arians y los Buccaneers no dejaron escapar la oportunidad y le ficharon en marzo, dándole vuelo a las expectativas.

Es la aureola que Brady irradia. Es un ganador nato. Y los Buccaneers creyeron en él desde el primer instante.

“El equipo tuvo una enorme confianza”, dijo Brady. “Fue una unión en el momento adecuado. ¿Cómo que sabíamos que esto iba a pasar esta noche? Terminamos jugando el mejor partido de toda la temporada”.